Un átomo en un grano de polvo parece importante
pero pasa desapercibido a nuestros ojos.
Un segundo en un minuto es algo de tiempo,
pero nada en comparación a la edad del universo.
Años de creación, desarrollo, evolución e historias,
la vida es mucho más pero pasa desapercibida,
a veces perdemos oportunidades cuando es demasiado tarde,
una vez perdidas hacemos de un segundo un drama,
algo insignificante para la vida en la tierra.
Abrir los ojos y dar los pasos apreciando el entorno,
lo que tenemos alrededor, la naturaleza y sus gentes.
Cuando tenemos lo bueno no lo apreciamos,
nos damos cuenta cuando se va o cuando no lo tenemos,
la verdad es que no hace falta perderlo
simplemente hay que ser consciente
de lo que se tiene en cada momento.
Cada acto bueno o malo es una lección de vida,
una oportunidad para seguir creciendo.
No hacen falta las palabras,
hace falta mirar más allá de lo que nos marca
nuestro “piloto automático”.
Hay que exprimir el significado disfrutando el momento.