Cada día pasamos por los mismos sitios cientos de veces.
Nos encerramos n en nosotros mismos, perdiendo detalles.
Especializándonos en ver tan sólo un pixel de entre los
miles existentes.
Nos enfocamos en los puntos que no resuelven el problema.
Paradójicamente, la belleza está en nosotros,
Increíblemente tenemos la capacidad en potencia de crear la
respuesta.
El tesoro está en nuestra capacidad de observación.
La sociedad quiere crear individuos enajenados,
reduccionistas especializados,
incapaces de apreciar el mundo que nos rodea.
Pero esto es compatible con abrir los ojos y ver que hay a
nuestro alrededor,
apreciando un buen día de sol, el mordisco de una manzana,
el aroma del café.
Escuchando una melodía, dejando perderte entre pasos,
compartiendo el silencio.
La belleza está escondida en cada rincón,
Unos pocos ingredientes hacen falta para apreciarlos,
teniendo algún sentido para captarlo, no sólo la vista, se
puede observar.
Dedicar un poco de tiempo, un suspiro, un minuto, unas
horas,
¡Detén tu reloj para simplemente pasear!
Se paciente, las
cosas con calma se llevan mejor.
Se agradecido, en
cada rincón, en cada ciudad, entre los tuyos,
porque en cada pixel, en cada punto se esconde la belleza,
esperando, a ser
contemplada.
Ver las cosas así es un estilo de vida.
Ver las cosas así es sentirte afortunado.
(Un libro me espera para ser leído junto al río, no puedo
dejarlo esperar)