Licencia

Licencia
Creative Commons

domingo, 10 de abril de 2016

Mindfulness o el arte de comerse una manzana

Te vi de lejos sonrojada.
Entonces, me acerqué a ti.
Dejaste que te desnudara la piel,
y oí en un sonido sordo como caía tu “ropa”.
Se clavaron mis dientes en tu cuerpo
en un arrebato de pasión,
para pasar inmediatamente
a acariciarte con mi lengua.
Saboreándote a cada instante,
notando tu textura, y en cada rincón,
una explosión de sensaciones.
En ese momento inesperado,
pasaste a formar parte de mi.
Fue tan intenso que no podía olvidarte,
aunque todo transcurrió en un instante.
Todo consistió en vivirte,
estar cerca en el momento presente.
Hay quien pasa sin apreciarte
dedicándote tan solo una palabra.
Hay mucho por descubrir
tan solo hay que observarlo.
Hay quien lo llama realmente vivir.
Hoy me sacié de ti.
Me diste vida, lo agradezco.




No hay comentarios:

Publicar un comentario